La Importancia de la Estética Responsable: Reflexiones y Recomendaciones desde la Experiencia de la Dra. Mirian Leguizamón

En un mundo donde la búsqueda por el embellecimiento personal no deja de crecer, la Dra. Mirian Leguizamón, reconocida profesional del Centro de Estética Doctora Mirian Leguizamón de Corrientes, plantea una mirada crítica sobre el estado actual de los tratamientos estéticos en Argentina. Según su experiencia, estamos frente a un fenómeno preocupante pero previsible: el uso excesivo o mal aplicado de procedimientos estéticos que, lejos de mejorar la apariencia, pueden comprometer la salud y naturalidad del rostro.

Un problema creciente: ¿Qué está pasando?
“Caras deformadas, con exceso de producto en áreas específicas del rostro; en muchos casos con pérdida de la expresión”. Así describe la Dra. Leguizamón las consecuencias de tratamientos realizados sin el debido criterio técnico o ético. Este escenario, que ya se observa en algunas personas, podría intensificarse en los próximos años debido a las complicaciones derivadas de prácticas actuales que priorizan el lucro por encima del bienestar del paciente.

El problema no radica solo en el exceso de producto, sino también en la falta de diagnóstico adecuado. “Los pacientes acuden pidiendo tratamientos o una marca en particular que desean aplicarse en su rostro, y ‘los que ejercen la profesión’, en muchos casos, simplemente responden: ‘Sí, lo realizo y además te puedes realizar…’”, explica la especialista. Esta dinámica irresponsable conduce indefectiblemente a resultados poco naturales o incluso dañinos, como la pérdida de expresiones faciales o complicaciones crónicas.

Falta de formación seria: Un obstáculo para la calidad

Uno de los grandes problemas que enfrenta la industria estética en Argentina es la ausencia de capacitaciones rigurosas y certificaciones confiables. “Por desgracia, no existen capacitaciones serias ni congresos de prestigio. Tampoco muchos de ‘los profesionales que ejercen’ quieren invertir tiempo y dinero en formaciones serias…, son muy pocos”, lamenta la Dra. Leguizamón.

Esta realidad contrasta con la creciente demanda de tratamientos estéticos en el país. Según datos recientes, Argentina ocupa uno de los primeros lugares en América Latina en cantidad de procedimientos estéticos realizados, tanto invasivos como no invasivos. Sin embargo, la falta de regulación y la proliferación de cursos rápidos y poco confiables han generado un escenario propicio para errores y complicaciones.

Un llamado a la responsabilidad

La Dra. Leguizamón hace un llamado tanto a los pacientes como a quienes ofrecen estos servicios. Para los primeros, recomienda investigar exhaustivamente antes de someterse a cualquier tratamiento. “No se trata solo de buscar precios accesibles, sino de asegurarse de que quien realiza el procedimiento esté debidamente capacitado y cuente con la experiencia necesaria”, advierte.

Por otro lado, insta a los profesionales a priorizar la ética y la formación continua. “Quien está habilitado y desea ejercer debe tener su lugar, pero también debe asumir la responsabilidad de hacerlo correctamente. No se trata de vender tratamientos, sino de mejorar la calidad de vida de los pacientes de manera segura y natural”, enfatiza.

La estética responsable no solo busca embellecer, sino también proteger la salud y preservar la naturalidad. Con profesionales como la Dra. Mirian Leguizamón liderando el camino hacia una práctica más ética y consciente, existe esperanza de que el futuro sea más seguro y sostenible para quienes buscan mejorar su apariencia.

Scroll al inicio